R. María, Tú la humilde sierva,
Tú has dado a luz al Salvador.
María, ¡ Oh Virgen dichosa !
Madre, nuestra escúchanos.
1. Te elegimos hoy, Oh María
En presencia de todos los santos,
Como nuestra Madre y nuestra Reina.
2. Te entregamos y consagramos
Con toda sumisión y amor
Nuestro cuerpo, nuestra alma,
Nuestros bienes interiores y exteriores,
Y hasta el valor de nuestras buenas acciones
Pasadas, presentes y futuras.
3. Dejándote completo y pleno derecho
Para disponer de nosotros,
Y de todo lo nuestro sin excepción,
Según tu beneplácito,
Para mayor gloria de Dios
Ahora y por la eternidad.
Título original (FR) : Marie, toi l’humble servante
© 1988, Éditions de l’Emmanuel, 89 boulevard Blanqui, 75013 Paris
Traducción : © Comunidad Emanuel