R. Que te cante mi alma sin cesar,
Una lámpara tú has puesto,
Una luz en mi sendero,
Tu palabra, Señor,
Tu palabra, Señor.
1. Es feliz quien tus caminos sigue fiel.
De corazón quiero yo guardar tu ley,
No me dejes Señor, Dios de bondad.
2. Es feliz quien tu palabra guardará.
Sin miedo voy por la senda de tu ley.
Mi boca anunciará tu voluntad.
3. Es feliz quien tus mandatos guarda fiel.
Sí, más que el oro, Señor, amo tu ley.
Más dulce que la miel es tu promesa.
4. Es feliz quien la sabiduría ve.
Renuévame, muéstrame tu voluntad.
Desde el amanecer dame tu paz.
Título original (FR) : Que vive mon âme à te louer
© 1990, Éditions de l’Emmanuel, 89 boulevard Blanqui, 75013 Paris
Traducción : © Comunidad Emanuel