Dios mío, Estoy tan persuadido De que veláis sobre todos los Que en Vos esperan Y de que nada puede faltar A quien de Vos aguarda toda las cosas, Que he resuelto vivir En adelante sin cuidado alguno, Descargando sobre Vos todas mis inquietudes.
San Claudio la Colombière
del sermón 68 sobre la confianza