Bendito seas, Señor, Dios del Universo,
Por este pan,
Fruto de la tierra y del trabajo del hombre,
Que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos ;
Él será para nosotros pan de vida.
Bendito seas, Señor, Dios del Universo,
Por este vino,
Fruto de la vid y del trabajo del hombre,
Que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos ;
Él será para nosotros bebida de salvación.
Bendito seas por siempre, Señor.
Orad, hermanos, para que este sacrificio mío y vuestro,
Sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
El Señor reciba de tus manos este sacrificio,
Para alabanza y gloria de su nombre,
Para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.