Fieles a la recomendación del Salvador
Y siguiendo su divina enseñanza,
Nos atrevemos a decir :
Padre nuestro,
Que estás en el cielo,
Santificado sea tu Nombre ;
Venga a nosotros tu reino ;
Hágase tu voluntad
Así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy
Nuestro pan de cada día ;
Perdona nuestras ofensas,
Como también nosotros perdonamos
A los que nos ofenden ;
No nos dejes caer en la tentación,
Y libranos del mal.
Líbranos de todos los males, Señor,
Y concédenos la paz en nuestros días,
Para que, ayudados de tu divina misericordia,
Vivamos siempre libres de pecado
Y protegidos de toda perturbación,
Mientras esperamos
La gloriosa venida
De nuestro Salvador Jesucristo.
Tuyo es el reino,
Tuyo el poder y la gloria,
Por siempre, Señor.
Señor Jesucristo,
Que dijiste a tus apóstoles :
“La paz os dejo,
Mi paz os doy”,
No tengas en cuenta nuestros pecados,
Sino la fe de tu Iglesia
Y conforme a tu palabra,
Concédele la paz
Y la unidad.
Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Y con tu espíritu.
Este es el Cordero de Dios,
Que quita el pecado del mundo.
Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Señor,
No soy digno de que entres en mi casa,
Pero una sola palabra tuya
Bastará para salvarme.